Si bien un mayor grado académico es clave para la movilidad social, esta receta no tiene efectos similares en mujeres y hombres. Las mujeres deben sortear antes otras barreras, como la estrecha entrada al mercado laboral, relacionada, principalmente, con sus labores de cuidados. En ese sentido, hace falta una política pública que ataque la raíz del problema.
Promovemos finanzas públicas sanas, a través de un sistema fiscal con un diseño adecuado, un nivel de ingreso óptimo y un ejercicio del gasto eficiente y transparente, tanto a nivel federal como subnacional.
ENTRARLas cambiantes dinámicas sociales, económicas y ambientales nos obligan a analizar los procesos de desarrollo desde una perspectiva de crisis. Por ello, buscamos impulsar modelos de desarrollo con enfoques de justicia, sostenibilidad y resiliencia.
ENTRARAnalizamos y proponemos soluciones a los desafíos estructurales del desarrollo social, incluyendo iniciativas de igualdad de género y que aseguren los derechos de poblaciones en situación de vulnerabilidad.
ENTRARSi bien un mayor grado académico es clave para la movilidad social, esta receta no tiene efectos similares en mujeres y hombres. Las mujeres deben sortear antes otras barreras, como la estrecha entrada al mercado laboral, relacionada, principalmente, con sus labores de cuidados. En ese sentido, hace falta una política pública que ataque la raíz del problema.
Si bien los números globales del programa piloto del IMSS para trabajadores de plataformas digitales son alentadores, un análisis más profundo nos revela que el diseño actual de la reforma corre el riesgo de dejar atrás a una parte vital del gremio: las mujeres.
Es indispensable asumir que ni el aumento del salario mínimo ni las transferencias monetarias pueden sustituir, en el largo plazo, todos los beneficios de una economía sana que crece de manera sostenida.