Ya estamos tan hasta la madre de la corrupción que hasta sacamos un cómic

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31 de julio, 2017 | Por: Splinter News

Ahora, un think tank conocido como Ethos quiere dejar claro que la corrupción puede estar en todos lados y que depende de los ciudadanos erradicarla día a día.

 

¿Qué haces si la policía te para y no quieres pagar una multa? Pues muchos automáticamente piensan en una mordida. Sabemos que en México la corrupción no solo viene de los políticos y empresarios. La corrupción es cultural y nosotros somos partícipes, desde las ratas en el gobierno que lavan dinero en empresas fantasma hasta el ciudadano común y corriente que soborna para acelerar un trámite burocrático.

Ahora, un think tank conocido como Ethos quiere dejar claro que la corrupción puede estar en todos lados y que depende de los ciudadanos erradicarla día a día. Su propuesta fue recrear estas situaciones cotidianas a través de cinco personajes en un cómic al que llamaron el Libro Vaquero Anticorrupción – en honor al Libro Vaquero (1978), un cómic popular sobre el viejo oeste lleno de mujeres voluptuosas.

La historieta salió en marzo de 2017 y se distribuyeron 138 mil copias gratuitas en escuelas y espacios públicos de todo el país. También publicaron la saga completa en su sitio web.

En total, la organización gastó 300 mil pesos en la realización del proyecto con la intención de explicar al pueblo qué es el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), una nueva entidad gubernamental cuyo propósito es trabajar con las autoridades, grupos civiles y actores sociales para prevenir, investigar y sancionar la corrupción. La idea del cómic es difundir la información de una manera más accesible y amena.

El proyecto ha recibido sus aplausos y madrazos en las redes. ¿Sirve o no sirve? ¿El que está maleado ya está maleado, o un cómic podría hacerle cambiar? ¿La gente solo cambia si hay costosas sanciones? ¿Existen otros métodos?

El gran tribunal de internet se puso rápidamente a juzgar la utilidad de estas viñetas después de ser publicadas y repartidas.

“En puntos no es mala idea, difusión de valores en la lectura popular”, publicó un usuario llamado Francisco R. Floranes en Facebook.

“Es una eficiente forma de comunicación, es obvio que busca llegar a un target que, desgraciadamente, tiene un nivel de lectura muy básico y que las imágenes le permiten comprender mejor el mensaje. A mi juicio es un excelente acierto de comunicación al público”, escribió en la misma red Martin Nicola.

Pero para algunos, la idea de que un cómic ayude a combatir la corrupción resulta muy pero muy inocente.

“[El SNA] es un tema realmente complejo, incluso para los más expertos. Por eso necesitábamos algo que cualquier persona pudiera leer y entender”, me dijo en entrevista telefónica Emiliano Montes de Oca, investigador de desarrollo económico y social de Ethos. Con esta historieta, Montes de Oca argumenta que también querían “extraer los aspectos más esenciales de este conjunto de leyes y transmitirlos a la población en las partes que fueran más útiles para ellos”.

En un ranking sobre el nivel de corrupción en todos los países (desde el menos corrupto hasta el más corrupto), México fue clasificado como número 123 de 178 en el año 2016, según el Índice de la Percepción de la Corrupción.

En este contexto, muchos mexicanos dudan de la eficacia de la historieta.

“Y de qué sirve que la población lea el Libro Vaquero Anticorrupción de cabo a rabo si los que están en los altos puestos del gobierno se lo pasan por el ‘Arco del Triunfo’ y siguen incurriendo en actos de corrupción”, escribió un usuario llamado Yamo Molina Alarcón en Facebook.

“Que ganas de hacerse pendejos!, mejor den seguimiento a las denuncias por corrupción contra funcionarios, sería más efectivo predicar con el ejemplo”, escribió Alejandro Gomez en la misma red social.

“Que estupidos!!!! El libro Vaquero como herramienta de aprendizaje!! EPN sí los ha de leer”, escribió Raúl Valdovinos.

El Libro Vaquero se enfoca en solamente una parte de la lucha contra la corrupción: la educación de los ciudadanos para detectar más actos. Hay tres pasos principales para combatir la corrupción en México y todos se complementan, me dijo Ricardo Alvarado, investigador de Mexicanos Contra la Corrupción y maestro de Políticas Públicas en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Primero, uno tiene que detectar al corrupto, entonces investigar el acto de corrupción y al final sancionar para prevenir la corrupción en el futuro, me explicó.

“El punto es que hay que dejar de tolerar la corrupción”, me dijo Alvarado. “Son pequeños actos de corrupción que nos toleramos entre nosotros y de alguna manera estamos implícitamente tolerando los grandes actos de corrupción”.

“El Libro Vaquero cumple, en mi opinión, muy bien esta intención de volver en un lenguaje muy masticable para todos los principales problemas de la corrupción en el país”, subraya.

Alvarado admite que ni Javier Duarte ni otro político corrupto se van a ir a la cárcel como resultado directo del libro. Sin embargo, no es el objetivo del proyecto y no es justo criticarlo por esta razón. “Cumple perfectamente su objetivo. Su objetivo es la divulgación”, dijo Alvarado. “Sería un poco cruel pedir el libro vaquero que tenga una perfecta discusión teórica sobre cómo es la corrupción y cómo la hacen los grandes autores”.

Montes de Oca, de la organización Ethos, reconoce los límites del libro. Sabe que la “responsabilidad” cae más en los políticos y en los servidores públicos que en cualquier otro actor para evitar, combatir y prevenir la corrupción. “Aun así, tenemos que entender que también los ciudadanos y los empresarios somos parte de la corrupción. Se genera un ciclo aunque sean corrupciones pequeñas”, subraya.

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