¿Por qué México no ha cumplido con el Fondo Ambiental?

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Por: Cuauhtémoc Osorno 

 

A pesar que México cuenta con legislación e institución de protección al ambiente, los cuerpos de agua del país presentan graves y tóxicos grados de contaminación, principalmente por las descargas residuales fuera de las normas ambientales de origen industrial, agropecuario y domiciliar.

La Organización de las Naciones Unidas reconoce que las personas formamos parte de un ambiente natural del cual dependemos para nuestro desarrollo intelectual, moral, social y espiritual, y es tan esencial para nuestro bienestar que se ha declarado como un derecho humano, que en México cumple en este año dos décadas de haberse incluido en el Artículo 4 de la Constitución. Este 5 de junio se celebra el Día Mundial del Ambiente, pero ¿cómo está nuestro país en este tema?

Cada año, la Universidad de Yale publica un estudio que analiza las condiciones ecológicas de las naciones, por ejemplo la calidad de sus aguas y sus ecosistemas, y los resultados se muestran a través de su Índice de Desempeño Ambiental. México fue posicionado en el 2014 en el lugar 65, dos años después, en el puesto 67, y finalmente en el 2018, en el número 72, de 180 naciones evaluadas, lo que muestra un alejamiento constante de un desarrollo sustentable.

A pesar que México cuenta con la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, con la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y con la Ley de Aguas Nacionales, además de instituciones como la PROFEPA y la CONAGUA, los cuerpos de agua del país presentan graves y tóxicos grados de contaminación, principalmente por las descargas residuales fuera de las normas ambientales de origen industrial, agropecuario y domiciliar. Un turbio ejemplo es el Río Atoyac en Puebla, donde debido a la negligencia de los tres niveles de gobierno, la Comisión Nacional de Derechos Humanos exigió a las autoridades cumplir con sus obligaciones enmarcadas en la ley, puesto que su omisión viola los derechos a la salud, al agua y a un ambiente sano. Incluso, por la persistente impunidad y la falta de atención al problema, se tuvo que llevar este caso ante el Tribunal Latinoamericano del Agua en dos momentos diferentes. Dicha instancia responsabilizó a los gobiernos mexicanos de la situación, pues considera que se favorece el interés privado por encima del social y de los derechos humanos.

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Tema: Gobierno y Democracia 

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