El acuerdo de Escazú y las “consultas” de la Conagua

7115

Por: Cuauhtémoc Osorno 

 

El gobierno federal debe cambiar la deficiente y amañada gestión del líquido vital en el país, opina Cuauhtémoc Osorno.

 

Actualmente en América Latina y el Caribe se vive un contexto marcado por la desigualdad, la corrupción, la violación de derechos humanos y la degradación ambiental, por lo que es necesario impulsar estrategias regionales que combatan estos cuatro graves problemas.

México firmó el año pasado el Acuerdo de Escazú , un tratado impulsado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en el que se propone garantizar los derechos de acceso a la información, la participación pública y la justicia en la gestión sustentable de los recursos naturales y además sentar las bases para enfrentar la corrupción y los privilegios, para equilibrar las relaciones entre el gobierno, el sector privado y la sociedad a través de una buena gobernanza ambiental.

Entre las obligaciones, nuestro país se comprometió a aplicar medidas legislativas, reglamentarias y administrativas para poner en marcha dicho acuerdo. También aceptó garantizar un medio propicio para el trabajo de activistas y organizaciones que promuevan la conservación del medio ambiente y asegurar una participación abierta e inclusiva en los procesos de toma de decisiones ambientales, como en la elaboración de políticas, estrategias, planes, programas, normas y reglamentos.

Para leer la columna completa en Expansión, ingresa aquí.

Tema: Objetivos de Desarrollo Sostenible 

Gobierno y Democracia

CONTENIDO RELACIONADO