Corrupción provoca la crisis de sobreexplotación y contaminación del agua: Ethos

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Corrupción provoca la crisis de sobreexplotación y contaminación del agua: Ethos

Por: Ethos Laboratorio de Políticas Públicas

 

La corrupción en la gestión del agua es un tema poco atendido y con consecuencias directas sobre la calidad de vida de las personas y el medio ambiente, explicó Dalia Toledo, coordinadora anticorrupción de Ethos, durante la presentación del estudio «La corrupción en el sector agua. ¿Quién es responsable de la crisis?» en el Huerto Roma Verde.

El reciente estudio de Ethos Laboratorio de Políticas Públicas revela seis áreas de riesgo de corrupción en la cadena de extracción, distribución y manejo de residuos; tales como: el otorgamiento de los permisos para poder extraer y hacer uso de las aguas de la nación (concesiones); la regulación de las aguas de desecho; el funcionamiento de los organismos encargados de llevar agua a cada hogar (organismos operadores); los factores detrás del robo de agua (tomas clandestinas); las obras hidráulicas y la generación y publicación de datos.

Rodrigo Bolaños, investigador de Ethos, dio a conocer que entre abril de 2015 y diciembre de 2018 se otorgaron al menos 77 concesiones en cuerpos sobreexplotados y estas, en su mayoría, fueron para usos diferentes al consumo humano. Además, las concesiones se otorgan con información incompleta, inoportuna e incorrecta, sin seguir los procedimientos debidos y sin la visión de garantizar la sustentabilidad de los recursos hídricos.

Bolaños expuso que la contaminación también es un grave problema derivado de la corrupción, pues tres de cada cinco cuerpos de agua superficial en México tienen algún grado de incumplimiento en los parámetros para medir su calidad. En aguas subterráneas, son uno de cada dos. Incluso, el INEGI estima que los costos por el daño ambiental ocasionados por la contaminación son de 41.5 mil mdp.

La falta de supervisión es una de las causas principales. A pesar de eso, tanto la Conagua como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) han sufrido recortes en su presupuesto a poco más de la mitad, 53 y 55 por ciento, respectivamente, entre 2012 y 2019. Además, la Conagua sólo cuenta con 149 inspectores para revisar más de 500 mil títulos. 

“A pesar de que la inspección si se lleve a cabo, se encontró que las industrias sobornan a los inspectores hasta con el 20 por ciento del valor de la ‘multa evitada’”, explicó.

Por otro lado, 7 de cada 100 personas reportan actos de corrupción en los servicios municipales como la solicitud de pipas de agua.  Entre los negocios, 70 de cada mil han sido víctimas cuando solicitan estudios de factibilidad de agua y drenaje. Esto es causado por la falta de una normatividad clara, contrapesos débiles y la poca transparencia en su gestión.

Bolaños expuso que de 2012 a 2018, la Conagua encontró 2,280 pozos clandestinos sin saber cuánta agua se extrae de éstos; lo que se suma al contrabando de agua en el que funcionarios conectan nuevos usuarios a la red pública sin que cumplan con los trámites o extraen agua de la red para venderla a través de pipas.

Rodrigo Bolaños expuso que las obras hidráulicas de gran envergadura o complejidad, representan cuantiosos recursos, lo que hace difícil su vigilancia y control por lo que son susceptibles a la corrupción.

Finalmente, el investigador de Ethos destacó la falta de datos actualizados y completos en la materia, lo que impide establecer instrumentos suficientes y adecuados para su eficaz administración o conservación.

Dicha problemática se ve reflejada, por ejemplo, en que actualmente no se puede saber cuánta agua se destina para el fracking, o que las autoridades no explican por qué se hacen algunas inspecciones y otras no.

En la presentación del estudio, también participaron Carmen Fernández, consultora de Water Integrity Network; Jorge Arriaga, Coordinador Ejecutivo de la Red del Agua de la UNAM; Julieta Lamberti de Poder;  Anaid Velasco, Coordinadora del Área de Investigación del Centro Mexicano de Derecho Ambiental; Salvador Frausto, Director de Emeequis; Verónica Mastretta, Directora de Dale la Cara al Atoyac A.C.; y Enrique Lomnitz, Director de Isla Urbana; quienes abordaron temas como la gobernanza del agua en los Organismos Operadores, la captura regulatoria, la importancia del Estado de Derecho en la gestión del agua, el papel de la información en la detección de actos de corrupción, cómo la contaminación afecta a la población y alternativas de solución ante la escasez de agua.

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