Conservar el maíz criollo es un servicio que las comunidades rurales prestan a la nación: Laure Delalande

9555

EthosNoticias y Eventos

Conservar el maíz criollo es un servicio que las comunidades rurales prestan a la nación: Laure Delalande

Por: Ethos Laboratorio de Políticas Públicas

 

Son necesarios mayores subsidios de gobierno para apoyar la producción agrícola local y la economía de las comunidades rurales en México. Así lo consideró Laure Delalande, directora de Innovación Social de Ethos, durante el cine-debate del documental «Tierra Mía» en el Instituto Francés de América Latina (IFAL). 

Dirigido por Pedro González Rubio, este documental etnográfico aborda la vida de algunas comunidades marginadas en la Sierra Norte de Puebla y la zona mixteca. Además, expone la relación de sus habitantes con la naturaleza, la gastronomía las festividades locales y la religión. 

El debate organizado por Educampo (Fundación Mexicana para el Desarrollo Rural) estuvo enfocado principalmente al análisis de la dualidad tan marcada en el país entre la riqueza y la pobreza de diversas regiones. «¿Cómo puede haber tanta riqueza y tanta pobreza al mismo tiempo en estas comunidades?», plantearon los panelistas. 

Diversas comunidades cultivan el maíz nativo lo cual representa un trabajo de conservación del ecosistema natural, del patrimonio cultural y de la gastronomía originaria. Por ejemplo, la siembra de maíz criollo, la pizca de durazno y la extracción aguamiel son algunas de las actividades a las que se dedican los habitantes de estas regiones.

Al respecto, Laure Delalande considera que el gobierno debería subsidiar a estas comunidades ya que presentan un servicio de preservación a la nación. Sin embargo, a pesar de la riqueza de la región mixteca, el sistema económico actual no ha permitido a sus habitantes generar ingresos económicos suficientes para vivir de manera digna.

La actividad agrícola llega a ser más una especie de terapia ocupacional para los adultos mayores que una fuente de ingresos suficientes para mantener a una familia. “Tienden a ser actividades productivas heredadas de las que vivían antes porque mercado regional se los permitían, pero que ahora ya no es así”, explicó.   

Delalande explicó que desafortunadamente la forma cómo se producen los alimentos en México no permite que estas comunidades sean competitivas. “Los terrenos pequeños, la difícil orografía y una infraestructura de comunicación deficiente han dejado fuera a las comunidades” comentó la investigadora. 

Por otro lado, los jóvenes es un tema fundamental que debe atenderse. Ellos son quienes aportan la mayor cantidad de ingresos al migrar a otros estados para emplearse temporalmente como jornaleros en Veracruz o hacer trabajo de albañilería. Además otro de los ingresos fuertes de las familias en esta zona son las remesas provenientes de Estados Unidos. 

Ante esta situación, Laure Delalande propuso impulsar la venta de productos de maíz criollo y el ecoturismo como una forma de valorizar la actividad de las comunidades y generar ingresos para sus habitantes. Sin embargo enfatizó que no es un trabajo que se haga de la noche a la mañana. “Se necesita muchísima inversión y subsidio del gobierno para lograrlo”, aseguró.  

Al respecto, la directora del área de Innovación Social en Ethos, destacó que un crédito o un préstamo no son suficientes para impulsar un proyecto con estas dimensiones porque existen grandes rezagos y condiciones adversas. Además es importante señalar que no todas las personas podrían vivir del campo de manera digna y con suficientes ingresos. 

La investigadora coincide en que se debe seguir trabajando para revalorizar el maíz criollo y la gastronomía local aunque debe reconocerse de donde vienen los ingresos de estas personas, darles el valor que merecen y apoyarlos para que sus ingresos sean más seguros. 

“El éxodo rural en México ya llegó al tope”, aseguró Delalande, porque en la ciudad ya no existen trabajos suficientes y bien remunerados para que estos jóvenes dejen las zonas rurales. Por lo tanto se da una migración pendular, es decir trabajan por temporadas fuera de su comunidad y luego regresan. Una de las formas de apoyarlos, explicó, es asegurar que al migrar tengan empleos dignos para que envíen dinero y así mantener las comunidades. 

El ecoturismo es otro elemento fundamental que puede explotarse la región. Laure Delalande consideró que este tipo de películas sirven para que las personas aprecien la vida del campo en México. 

“Quedarse en las comunidades debe ser una decisión libre no debe ser impuesto por el gobierno o alguien de fuera”, enfatizó y añadió que por ello es necesario conocer las necesidades de los migrantes cuando trabajan fuera de sus comunidades. 

Exhibir este tipo de documentales es una forma de concientizar a las personas de la ciudad sobre la importancia de conservar toda la riqueza cultural. “Mostrar la parte bonita es loable porque puede inspirar a que la gente a buscar en ellas opciones de ecoturismo y que tengan un consumo más responsable”, concluyó.

CONTENIDO RELACIONADO