Con perspectiva multisectorial y sistémica se atenderá la crisis alimentaria en el Perú

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Con perspectiva multisectorial y sistémica se atenderá la crisis alimentaria en el Perú

Por: Ethos Laboratorio de Políticas Públicas

Los problemas estructurales del sistema alimentario son responsables tanto de la vulnerabilidad como de la inseguridad alimentaria. Así lo consideró José Luis Chicoma, director general de Ethos, durante su intervención en el conversatorio virtual «Hambre y seguridad alimentaria en el contexto COVID-19», organizado por el Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES). 

La hiperurbanización, la desigualdad, la pobreza y un sistema de salud crónicamente en déficit, son algunos de los problemas en Perú que mencionó el especialista en sistemas alimentarios, para quien ha habido un olvido radical y una incapacidad del Estado para atender el tema de los mercados locales. “No hay una claridad en qué ministerio del Perú era el encargado de garantizar que los mercados iban a seguir abiertos, funcionando bien y, en todo caso, declararlos en emergencia”, comentó. 

Así, enfatizó sobre su escepticismo con respecto a la capacidad del Estado a nivel central, regional y local. “Debería haber un consejo intersecretarial que coordine todas las políticas de forma sistémica”, propuso, al explicar que la alimentación y la agricultura no sólo dependen de la salud y si se quiere reformar al sistema alimentario se debe trabajar bajo una perspectiva sistémica. 

Asimismo destacó que este panorama es una situación generalizada en gran parte de América Latina donde muchas ciudades comparten la problemática de Estados débiles a nivel central y local. Por ello, destacó la importancia de que exista una perspectiva multisectorial para atender el problema. “Una forma de hacer un cambio radical es priorizar las políticas agrícolas para que realmente estén encaminadas a proteger a los más vulnerables”, consideró. 

Por otra parte, la aprobación o modificación del reglamento de transgénicos es un tema coyuntural que debe estar en la agenda pública. “Es súper importante que no caigamos en el discurso de los noventas que ponían a los transgénicos como la gran promesa del mundo” y contrapuso que no han tenido efectos significativos para la seguridad alimentaria al usarse para alimentar ganado o producir biocombustibles.

Chicoma expuso el caso de México donde consideró que en general existe una mayor preocupación por la alimentación y los sistemas alimentarios con políticas de largo plazo como la reciente aprobación del etiquetado de alimentos, la transición hacia la agroecología y la prohibición del glifosato. “Son políticas de largo plazo muy prometedoras”.  

Para el caso de Perú, planteó coordinar la agricultura familiar y las compras locales para atender a los más vulnerables y que sean ellos la base para la construcción de un Consejo Alimentario Nacional o un Consejo de Sistemas Alimentarios. 

En el encuentro también participaron Miguel Ángel Alcántara, profesor del departamento de economía y planificación de la Universidad Nacional Agraria de La Molina (UNALM) quien destacó que la pobreza extrema podría alcanzar este año hasta 22% de la población rural y 2% de la urbana en el Perú. 

Ante esta problemática y el riesgo de la inseguridad alimentaria señaló que “es bastante preocupante porque exige una serie de medidas multisectoriales para revertir esta situación de inseguridad alimentaria que es consecuencia de la pandemia”. 

Paola Bustamante, exministra de Desarrollo e Inclusión Social de Perú y moderadora del panel, recalcó que la pobreza urbana es mucho más dura aunque el mayor porcentaje se dé en el mundo rural. Por su parte Alberto Maurer, viceministro de Políticas Agrarias del Ministerio de Agricultura y Riego consideró que “la pandemia ha sacado a la luz una debilidad de la seguridad alimentaria del Perú” ante lo que propuso la asistencia alimentaria inmediata a través de programas estatales. 

Finalmente Fernando Eguren, presidente del Centro Peruano de Estudios Sociales (CEPES) consideró a los programas del gobierno peruano como limitados en cuanto a dinero. Además, coincidió con José Luis Chicoma en ser escéptico sobre su eficacia aunque exista voluntad. “Se acabó la idea de que el progreso es infinitvo, lineal y continuo”, sentenció al considerar que los impactos del cambio climático serán más graves y permanentes sin que existan vacunas para ello.  

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